Archivo

Periodismo Político: comunicar la verdad en una realidad de múltiples vicisitudes

 

Periodismo Político: comunicar la verdad en una realidad de múltiples vicisitudes por Sergio Martín Pérez

¿De qué hablamos cuando hablamos de periodismo político?


El periodista cumple un rol político en la sociedad y detrás existe un público que demanda conocer la verdad o tener, aunque sea, un atisbo de lo que sucede en la realidad. El comunicador que echa sus raíces intelectuales y profesionales en el fértil suelo del periodismo político se enfrenta no sólo a las demandas de sus conciudadanos sino también a sus propios intereses y opiniones.


Para el analista político Julio Blanck “el periodismo político no es más que el relato del poder”. Aunque hay posiciones que difieren de esta perspectiva al sostener que un comunicador intenta encontrar y descubrir aquello que el poder no quiere decir. Tan así como lo refleja en su discurso el periodista especializado en economía Maximiliano Montenegro. Entonces, ¿el periodismo es operativo al poder? ¿Qué rol cumplen los medios de comunicación? ¿Cómo lo interpreta la sociedad?


        


Sandra Russo como escritora y periodista cree que un comunicador trata de obtener la información y explicarla y, ante todo, busca tener una mirada parcial sobre los hechos. No obstante, no se debe perder de vista que los periodistas responden a las exigencias de los medios en los cuales trabajan. Es por ese motivo que el locutor Eduardo Aliverti señala que “ningún periodista puede emitir una opinión contraria a la que impera en el medio de comunicación en el cual desarrolla su actividad profesional”. Sin dudas, esta reflexión desmorona cualquier idea de independencia del medio o de su propia ideología. El periodista aparece como un sujeto atravesado por la realidad en la que participa.

  

                                    

Eduardo Aliverti - Locutor, periodista y docente universitario


“En el medio hay un hecho y muchas verdades”. Para el editor jefe de “La Nación'', Fernando Laborda, “hay muchos hechos que no llegan a ser noticias”. Los medios realizan sus propias construcciones de las noticias y esto muchas veces responde a su propia línea editorial. Por su parte, el investigador y filósofo Ricardo Forster se preocupa sobre este tema al señalar que venden su propia idea de realidad y a ello le llaman opinión pública. 


Frente a estas decisiones de estilo y el compromiso que deben mostrar los medios y los periodistas con la información se encuentra la sociedad civil. Para Roberto Caballero, director de la revista “Veintitrés”, “uno va a querer encontrar la información en una hemeroteca y va a querer saber lo que pasó en la Argentina en 2009”. Los medios de comunicación y los periodistas tienen un rol importante para descifrar los códigos del ámbito político y compartirlo con el público interesado en relacionarse con sus propuestas.  


                

Maximiliano Montenegro - periodista y Licenciado en economía 

Fuente: En el medio - Canal Encuentro

Introspección, miradas hacia adentro de periodismo político

 

Introspección, miradas hacia adentro de periodismo político

Por Juan Pablo Arias

¿De qué se habla cuando se habla de periodismo? O más elemental aún: ¿Qué es el periodismo? ¿Cuál es su función? ¿Se puede hablar de objetividad o independencia periodística? ¿Qué es el periodismo político?


En necesaria una advertencia. Aquí no aparecerán respuestas absolutas, ni siquiera verdades inobjetables, por el contrario, habrá contestaciones parciales que expresarán posturas y posicionamientos específicos y particulares. La idea es, entonces, abrir las puertas para el debate y entender la única certeza sobre las definiciones vinculadas al periodismo: No hay certezas.

 

Los periodistas Reynaldo Sietecase y Maximiliano “Maxi” Montenegro, ex conductores del programa político “Lado Salvaje” que se emitía por América TV, destacan el vínculo del oficio que desarrollan con el poder, entienden que la función que cumple es la de “molestar” o “incomodar” a los sectores hegemónicos. Según Montenegro “el rol del periodista es encontrar lo que el poder no quiere que se diga”. En tanto, Sietecase recurre a una metáfora para graficar una idea similar, asegura que el trabajo periodístico consiste en “buscar el pelo en la leche, lo que el poder se empeña en que no busques”.

 

Por su parte, el renombrado locutor y periodista Eduardo Aliverti ataca la idea de “independencia periodística”. “Hablar de periodismo independiente es como hablar del sexo de los ángeles, como hablar de la objetividad, es una tontería”, afirma el conductor de “Marca de Radio” que se emite por Radio la Red.

 

Sandra Russo, periodista de Página 12, plantea una idea general sobre el papel del oficio que ejerce, cuando sostiene que “el rol de periodista es obtener información y explicar ese hecho”. También coincide con Aliverti sobre la imposibilidad de imparcialidad en la labor que desarrollan, “siempre es parcial”, dice. Sobre la actualidad del periodismo político es categórica, afirma que hoy “en la Argentina es absolutamente sesgado y dependiente del discurso mediático único”.

¿De que hablamos cuando hablamos de periodismo político?

 

 ¿De que hablamos cuando hablamos de periodismo político?

Abril Roude Scatena

La política surge en la antigua Grecia como una forma de darle protagonismo a la sociedad en cuanto a las decisiones que debían tomarse, y es una práctica fundamental en democracia. El columnista Fernardo Laborda plantea que el periodista es el filtro entre la información y la gente, y que además no todas las informaciones que suceden se convierten en noticia. Por su lado, Pablo Llonto sostiene que el periodista cumple un rol político siempre.

De alguna manera el periodismo y la política siempre se cruzan y relacionan. El periodista Maximiliano Montenegro afirma: “El periodismo económico trata de lo que es o va a ser. Por lo tanto, está ligado a la política”.

 La libertad de opinión es fundamental en un país con democracia. Todos son libres de expresarse e informarse de las cosas que suceden diariamente en la Argentina. Una herramienta para poder darles una voz a las personas, son las notas de opinión o columnas. Eduardo Aliverti comenta que él para expresarse en una columna antes de publicar se encarga de hablar con todo el equipo y luego trata de comunicar la opinión de todos.

 Pero a pesar de la libertad de opinión hay ciertos límites. A pesar de expresar una opinión propia en una columna firmada, siempre hay que seguir la línea del medio en que se escribe. Aliverti afirma: “No sos independiente del medio en que estás ni de tus ideologías”. Cada trabajador de un medio de comunicación debe seguir la línea política del lugar en donde trabaja.

 Algunos medios de comunicación han sido financiados por intereses políticos y económicos desde sus inicios. El filósofo Ricardo Forster comenta que, a vece, los medios expresan su opinión de lo que ellos creen que es verdadero o falso y llaman a eso “la voz de la gente”. Por su parte, Sandra Russo quien trabaja en “Página 12” enfatiza: “El Periodismo Político en la Argentina es sesgado y dependiente del discurso mediático único”.

 Se puede concluir entonces que la labor del periodista es siempre política en cuanto a su operación de selección y jerarquización de las informaciones. Y la libertad de opinión y expresión encuentran su límite sobre lo qué decir dependiendo del medio en que se trabaje. 

Periodismo político: una puja de voces, verdades, ideas e intereses

 Informe - Nelson Ibañez para Conexión Política


Periodismo político: una puja de voces, verdades, ideas e intereses

Desde el programa del Canal Encuentro En el Medio, distintas voces, filosóficas y periodísticas, expusieron qué entienden cuando se habla de periodismo político. A continuación se verán diferentes interpretaciones y puntos de vista.

Se comienza exponiendo al periodismo como el tratamiento de recortes de la realidad, para que estos puedan ser explicados dentro de unas lógicas que buscan convertirse en interés social. En un principio se podía clasificar al periodismo como político y no político. Por ejemplo, en épocas de la Revolución Francesa (1789) donde, históricamente, surgió el periodismo político en busca de utilizar la ideología para influir en la sociedad. Pero, a su vez, se menciona que todas las ramas del periodismo buscan influir en la sociedad, por lo que es necesario realizar una revisión misma sobre qué ocurre con el periodismo político.

Hay ciertas visiones que marcan la relación inevitable que tiene el periodismo con la política, como dijo Pablo Llonto: “todos (los periodistas) hacemos periodismo político”. Pero, se puede entender de distintas formas al periodismo político: Maximiliano Montenegro lo entiende como “decir lo que el poder no quiere que se cuente”. María Seoane lo ve como un productor de ideas y sentidos, poderoso, que puede resultar peligroso si no es regulado. De su parte, Sandra Russo cree que es “un ámbito absolutamente sesgado y dependiente del discurso mediático único”. Mientras Ricardo Forster muestra que el periodismo político incluye tomar posición de los hechos: “No somos objetivos, [...] nosotros pensamos esto y te contamos a vos por qué defendemos esto”. 

Con el tiempo se amplió la mirada del tema, hoy en día lo político circula en todos los espectros, más allá del periodismo como, por ejemplo, en los programas de espectáculos clasificados ATP. Reconociendo que los intereses políticos moldearon los contenidos a través del tiempo, guiando ideas de sectores políticos, empresas y grupos sociales, entre otros, se destaca la postura de que el periodismo político nunca es independiente de ideas y acciones. Entonces, como expresa Roberto Caballero, podemos entender al periodismo político como una práctica que busca “respetar la realidad que nosotros vemos, tal y como la vemos”. Si la política no es solo una construcción propia ni genérica de los medios periodísticos de comunicación, sino una práctica fundamental en democracia, la búsqueda de plasmar nuestra realidad, como periodistas, debe ser, como la visión de María Seoane: cumpliendo un rol de “acercarnos a la verdad -más que acercarnos a la objetividad”.

Stefanía Cora: Militante por la justicia social

 

Perfil-Ailén Abril Roude Scatena para Conexión Política

 

Stefanía Cora: Militante por la justicia social


 Me encuentro en casa de Gobierno para realizarle la entrevista a la Diputada provincial Stefanía Cora, pero este lugar es demasiado grande y luego de entrar y subir unas escaleras ya me pierdo. Sigo un par de indicaciones y subo hasta el segundo piso donde su secretaria me conduce hasta su oficina. Estefanía me recibe calurosamente y me ofrece algo para tomar debido a que es un día bastante caluroso.

 Recorro con mis ojos la habitación en la que nos encontramos y veo varias fotos de Néstor y Cristina Kirchner colgadas en las paredes. Sobre un gran escritorio hay una notebook con stickers de Evita y portarretratos en los que se la ve haciendo el símbolo de la V de la Victoria.

 Oriunda de Concordia, Estefanía Cora vive en Paraná desde el 2001 cuando sus padres decidieron mudarse y buscar un nuevo camino para la familia. “Mi vocación militante tiene que ver con ese contexto del 2001 dice pensativa. Asegura que durante la crisis de inicios del  2000 su familia tenía la posibilidad de comer y vivir gracias a la ayuda de sus abuelas que eran almaceneras.

 El tener que trasladarse de ciudad reconfiguró su vida. “Yo soy muy empática en poder acompañar a quienes por razones laborales o de vida tienen que dejar su territorio. Entonces muchos de los proyectos en los que trabajo tienen que ver con políticas de arraigo” sostuvo.

 En cuanto a su militancia expresa: “Desde ese proceso de injusticia que significó el 2001, los procesos de reconstrucción del tejido social y las políticas públicas de Néstor y Cristina me acercaron a entender que era posible desde el Estado que el pueblo viviese con un poco más de justicia”.

Muchos de los debates propuestos en 2008 y 2009, durante el inicio del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner la terminaron de convencer de militar por el kirchnerismo. Así es que a fines del 2009 ingresa a formar parte de La Cámpora en la provincia de Entre Ríos.


 Se define peronista y feminista por comprensión histórica. Manifiesta que cree que desde el peronismo se puede lograr una sociedad más justa. “Pero no hay justicia social sin justicia de género” agrega.

 Sus días son bastante agitados. Comienza muy temprano haciendo notas en medios, luego trabaja en su oficina, tiene reuniones, y por las tardes realiza actividades que tienen que ver con su organización. Y termina el día mirando documentales o leyendo. Los fines de semana suele tratar de desconectarse y estar con su familia.

 En sus tiempos libres disfruta de escuchar música, pintar, y mirar películas latinoamericanas. Entre todos sus intereses se destaca la lectura. Afirma que lee bastante. Suele leer literatura feminista o escritoras mujeres, como Selva Amada o Gabriela Cabezón Cámara.

También se define amante de la naturaleza, camina bastante por la costanera de Paraná. “Tengo una cultura muy litoraleña, de disfrute del río. Creo que nunca podría vivir en una ciudad que no tenga río. No me imagino” afirma entre risas.


 Se proclamó una enamorada de la provincia de Entre Ríos y de las distintas culturas y realidades que la componen. “Nuestra provincia en su mayoría está compuesta por comunas y comunidades que tienen dinámicas particulares muy arraigadas a lo rural, y a mí eso me enamora muchísimo” manifiesta. Siempre recorre diferentes puntos dentro de la provincia para ver qué se puede aportar desde la legislatura para ayudar. “Es una provincia con mucha potencia de desarrollo y lo más maravilloso que tiene es un pueblo muy solidario” exclamó.

 La última pregunta refiere a cómo se imagina dentro de un par de años. Se quedó en silencio pensando por un breve momento y expresó: “Me imagino militando toda la vida. Soy una militante social y política, y eso no cambia. Creo que cuando se despierta esa rebeldía ante las injusticias y el constituirte como un militante para poder transformar la realidad, eso no cambia más.”

Tras una pausa, agregó: “Yo milito en un proyecto colectivo, solidario. Es un proyecto que se pretende nacional y popular, democrático y feminista. Entonces desde ese lugar como una militante política 24/7. Y poner esa militancia y esa formación y más herramientas a disposición de un proyecto que le garantice igualdad a nuestro pueblo. Desde ese lugar siempre”.

 


José Cáceres, un luchador

 

Perfil - Juan Pablo Arias para Conexión Política

 

José Cáceres, un luchador

 

Lunes feriado, mediodía. Un persistente viento acompaña la agradable temperatura primaveral. El centro comercial de Paraná está vacío, pocos autos circulan por las calles, la ciudad parece desierta. La cita es en 9 de Julio 251, sede del Partido Justicialista de Entre Ríos. Las puertas y ventanas están cerradas, como las de todos los comercios en ese día no laborable. Toco el timbre como si se tratara de un domicilio particular; José Cáceres me estaba esperando. Aunque prolija y bien cuidada la oficina carece de distintivos personales. Escritorio, computadora de rigor y una imagen de Eva Perón detrás, como custodiando. El termo y el mate completan la postal. “Esta oficina es del presidente del Partido (y gobernador de la provincia, Gustavo Bordet), como él nunca viene la uso yo”, aclara. Cuenta que trabaja tres días allí y tres días en el despacho de calle Santa Fe, que es el que la Cámara les asigna a los legisladores.

En la actualidad José Orlando Cáceres es diputado provincial del Frente CREER, secretario del Partido Justicialista de Entre Ríos y presidente honorario del Club Paraná, pero empezó desde abajo, hizo toda la carrera política, escalón por escalón, de presidente de la Unidad Básica hasta vicegobernador de la provincia. Su infancia y adolescencia no fueron fáciles. “Yo nací en lo que hoy es el barrio Perón (de Paraná). Un barrio obrero, humilde. La mayoría de los habitantes obreros del ferrocarril, por la cercanía con la estación de trenes”, relata.

Reconoce que participó en muchas peleas callejeras, “estaba enojado, como resentido con todo”, asegura. El boxeo y la política lo arrancaron de las manos de la marginalidad. “La vida me estaba empezando a llevar por un contexto complicado, mi familia estaba dividida y yo estaba rencoroso”, recuerda. Luego profundiza: “faltaban cosas en casa, yo no tenía zapatillas, iba todos los días a la escuela con la misma ropa, eso me generó rencor, estaba rebelde y enojado con todo y el boxeo fue fantástico –dice con énfasis– porque me contuvo, al igual que la política”.

A los 17 años empezó a practicar boxeo. Antes siquiera de conocer las primeras técnicas y estrategias lo subieron al ring, como para probarlo, “yo ni siquiera me sabía vendar”, rememora. Peleó contra alguien con experiencia. Entre risas asegura que ahí aprendió “que era eso de ver estrellitas, perdí”. Pero él sabía muy bien lo que era defenderse, la calle se lo había enseñado. “Siento que nunca me desperté de la primera piña que me pegó, pero el entrenador me convenció que empezara a practicar boxeo diciéndome que había metido buenas piñas y que casi gano”, recuerda con orgullo. Practicó muchos años el deporte, pero compitió solo dos. Participó en 32 peleas amateurs y obtuvo dos subcampeonatos barriales. Entrenó con rigurosidad hasta que “me metí de lleno en la política”.


A su génesis peronista habrá que rastrearla en la influencia de su mamá. “Mi viejo era radical, siempre hablaba mal de Perón. Mi vieja era compañera. Él se fue y mi vieja se puso la familia al hombro, así que siempre de su lado”, señala el hoy diputado provincial. También fue importante en su formación política identitaria la muerte de Juan Domingo Perón cuando apenas tenía 11 años. Asegura que “me golpeó mucho el día que murió, nunca me voy a olvidar, porque yo nunca había visto llorar a personas grandes”. El 1º de julio de 1974 José fue hasta el puente que atraviesa Avenida de las Américas, que quedaba cerca de su casa y de su escuela, sobre él pasa el tren, debajo los autos y en ese entonces descansaban a la sombra obreros ferroviarios. Esa siesta, como tantas otras, fue a charlar con los operarios. “Me quedó grabado; vino una persona, otro trabajador, y les contó a sus compañeros que había fallecido Perón y los tipos se largaron a llorar. Nunca había visto llorar a un adulto varón”, evoca.

Su carrera política fue y es amplia y siempre en ascenso. Antes de llegar a la vicegobernación juró como concejal de la ciudad de Paraná, fue el presidente más joven que ha tenido el Concejo Deliberante; ocupó la vicepresidencia de la Caja de Jubilaciones de la Provincia; también encabezó la dirección de Atención Comunitaria del Ministerio de Salud y Acción Social. De su paso como titular del Instituto Autárquico Provincial de la Vivienda (IAPV) dice casi con jactancia que fue “la época de oro del IAPV”. Durante la primera gobernación de Sergio Urribarri actuó como ministro de Desarrollo Social de Entre Ríos.

Pese a su desempeño en varios cargos políticos institucionales asegura que “siempre un militante político tiene que ser un militante social, tiene que integrar una organización intermedia”. José ha cumplido sobradamente con esta idea, fue seis veces presidente del club Paraná y dirigió la Asociación Civil Centro Comunitario Solidaridad que creó y organizó durante años la Fiesta Nacional del Mate, hasta que fue traspasada a la Municipalidad de la ciudad.

Hoy la vida lo vuelve a poner en el centro del ring para enfrentar la más dura de todas sus peleas, no hay adelante un adversario deportivo o político, no tiene que combatir contra la pobreza o las necesidades materiales, hoy la disputa es sin reglas, contra una cruel enfermedad, que a veces le provoca un “dolor inhumano”. El resultado no está escrito pero José Cáceres hará lo que siempre hizo, dará pelea.