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Silvina García: la política en la vida y la vida en la política

 Perfil - Sergio Martín Pérez para Conexión Política 



Silvina García: la política en la vida y la vida en la política 


¿Alguna vez nos preguntamos de dónde provienen nuestros políticos, o por qué decidieron que querían seguir la senda de la política? Quizás -a veces- es difícil distanciarlos de los sentidos que los constituyen como tal. Aun así, no es que hayan estado ahí desde siempre. Por supuesto no son obra de la generación espontánea. Y tampoco es que siempre se hallaran enrolados en las causas con las cuales se los identifica. Hay algo más en sus historias. Algo que los conduce a depositar la política en la vida y la vida en la política.


Para hablar de Silvina García primero hay que mencionar que es una abogada que siempre quiso ser abogada. Dicho de ese modo parece demasiado simplista. Pero es así como ella define la elección de su carrera profesional. No obstante, aduce ciertas características que fundamentan su elección: su vocación de servicio, su fe depositada en la justicia, su rol de consejera; el mismo que usa con esas amigas que conserva desde el jardín de infantes. Pareciera que esa concepción de justicia que reside en el derecho es su postura ante la vida. Y la conjunción de todo lo anteriormente mencionado, sus intenciones internas que afloran constantemente y se amalgaman al acervo de conocimientos que posee toda abogada y servidora pública.


¿Pero por qué eligió la senda de la política? Silvina tuvo sus primeros encuentros con la política y por qué no, sus primeros desencuentros, mientras estudiaba derecho en la provincia de Córdoba. Militó para la Unión Cívica Radical (UCR) y conoció a muchas figuras que hoy circulan en el escenario político. En la provincia de Entre Ríos y principalmente en Paraná estuvo muy asociada al varisquismo, y a pesar de algunos quiebres políticos con el propio Sergio Varisco, siempre conservó una fuerte afinidad con el espacio que representaba el difunto intendente de Paraná. Sin embargo, ella misma señala que la política le llegó más en su madurez. Y es que desde su perspectiva, la política en la juventud tiene un componente emocional que no siempre es compatible con las operaciones racionales que requiere la misma. No obstante, desde hace 28 años que es abogada, cuenta con un posgrado en derecho agrario y se especializa en la justicia de faltas. Su vida y su trayecto profesional la hallan con los aprendizajes, la madurez y el deseo suficiente como para aspirar a la presidencia del municipio.





Silvina misma se sincera al decir que nunca pensó verse en una boleta. La idea de una campaña que la tenga como candidata a intendenta de Paraná le era esquiva. Le agradaba ser Jueza de Faltas. Sentía que era competente en el cargo. Que la idoneidad la habilitaba para desempeñarse en dicho juzgado. Pero los períodos concluyen y las gestiones llegan a su fin. Con la culminación de la intendencia de Sergio Varisco y la llegada de Adán Bahl al Palacio Municipal, su estancia en el Juzgado de Faltas no iba a extenderse por demasiado tiempo. Las diversas tensiones, las disputas y los cruces con la nueva gestión comenzaron a sellar el alejamiento de Silvina García del municipio. El conflicto llegó a su punto más álgido cuando, cansada de los destratos, presentó un descargo que fue posteriormente reprendido con la duda sembrada en la transparencia de su tarea, una vil calumnia que terminó por decretar su salida definitiva. Esta dura experiencia la animó a querer cambiar su entorno. A descubrir que su capacidad para gestionar aún no había alcanzado un techo. En ella emergió nuevamente la vocación de aquella niña, la pasión de la joven estudiante y la madurez de la mujer que aceptaba la responsabilidad de andar el largo trecho que supone una campaña. Silvina García es consciente de que la población está desencantada con la política, que la ciudad de Paraná tiene múltiples problemas sin resolver y que los tiempos para tomar decisiones son muy acotados. Hoy trabaja para que “Paraná Merece” pueda alcanzar los objetivos que se ha propuesto y que el Movimiento de Afirmación Radical (MAR) siga siendo un espacio donde peronistas, asociaciones barriales, dirigentes sindicales y personas que se acercan a la política por primera vez puedan reunirse y bosquejar un futuro común. 


Para quienes la política es un pedazo de su vida; para aquellos que piensan que es vocación de servicio y no el abuso del poder a ultranza; para los tantos que aún creen en sus bondades para constituir sociedades más resueltas y democráticas. Para todos ellos, la política no es sólo sus áridas superficies sino también sus calmos remansos. Es por ello que se debe saber de dónde provienen los políticos que gobiernan para tener aunque sea un pequeño atisbo de hacia dónde se dirigen. Y por qué la política es el camino que eligieron, eligen y elegirán. Hay que estar delante del desafío. Emular ese animal político. Asumir la responsabilidad. Equivocarse y pagar el precio. Para Silvina García el único camino es el diálogo y éste es posible a través de la política. Ella misma sabe que asiste a un escenario nacional enrarecido por la inflación, la deuda internacional, los reproches urticantes en el interior de la comunidad política; y aún ante las contingencias y contratiempos cree en un destino común.

Para Silvina García a la política hay que amarla, para luego comenzar a entenderla.  


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